Villaverde de Íscar honra al cochino

15.01.2018

Los integrantes del grupo flamenco Ajolí, junto al director del restaurante Los Chicos, Rubén García. / C. C.
Los integrantes del grupo flamenco Ajolí, junto al director del restaurante Los Chicos, Rubén García. / C. C.

El grupo flamenco Ajolí, Matancero de Honor de la cuarta Fiesta de Exaltación del Cochino

CRUZ CATALINA - El Norte de Castilla - Lunes, 15 enero 2018, 11:50 

La tan esperada y deseada lluvia (en forma de agua-nieve que no cesó desde media mañana hasta bien entrada la tarde), no impidió, aunque si condicionó, la celebración por cuarto año de la Fiesta de Exaltación del Cochino de la localidad pinariega de Villaverde de Íscar, como antesala de la celebración festiva invernal en honor a San Sebastián Mártir, el próximo sábado día 20. Evento lúdico-gastronómico, promovido y organizado por tercer año con gran éxito y participación de público por el restaurante Los Chicos, con la colaboración del Consistorio villaverdino tras la gran acogida dispensada a la iniciativa los anteriores años.

Matanza que tuvo como lugares de celebración el marco de la calle Humilladero, la Plaza Mayor y el salón de este emblemático establecimiento hostelero que con gran acierto y profesionalidad dirige Rubén García Tarrero, que reunió a números vecinos y visitantes llegados desde diferentes localidades segovianas y vallisoletanas de la comarca, tanto para presenciar las labores matanceras como para almorzar el menú degustación.

La jornada comenzó a las 10 de la mañana, con una más que baja temperatura pero con el sol brillando en lo alto, idóneo para este tipo de celebración, con la suelta por los aledaños de la Plaza Mayor del marrano de algo menos de 180 kilogramos escogido para la ocasión, a fin de que el gentío allí congregado pudiera ver como hozaba en los alcorques de los árboles que rodean este espacio público, mientras degustaba pastas, empiñonados y aguardiente a los sones de la música tradicional interpretada por un grupo de dulzaineros y tamborileros.

Tras ser sacrificado de acuerdo a como marca la normativa vigente de la Junta de Castilla y León por un matarife profesional ayudado por un reducido grupo de hombres, pasado el mediodía se procedió al chamuscado del gorrino con paja de centeno, primero la tripa hacia abajo y después con las patas arriba, para a continuación en medio de la curiosidad de unos y el recuerdo de otros proceder a su raspado y limpieza antes de proceder a su apertura en canal, a fin de extraer el vientre, intestinos y otras vísceras, y ser colgado en un andamio montado al efecto cabeza abajo para su oreo durante varias horas a la vista de todo el mundo. Todo ello en medio de un abundante tapeo en el que no faltaron los típicos torreznillos y otros productos elaborados del cerdo, como la morcilla.

Tras la realización de todas estas labores, dirigidas por un matarife profesional, tuvo lugar la degustación de un menú matancero en el que el centenar largo de comensales, distribuidos en dos turnos, dieron buena cuenta de una agradecida sopa castellana y judiones de La Granja de primer plato y unos 'caprichos' estofados al vino tinto y 'secreto' ibérico de segundo plato.

El 'estazado'

Terminada la comida, a las 18 horas, comenzó el ritual del 'estazado' o despiezado del marrano, a la vista de todos los asistentes, con cuya carne y otros elementos se elaboraran en los próximos días diferentes viandas. Tras esta labor dirigida por el matarife profesional Marcos Calle Frías, seguida con suma atención por numeroso público; de la mano del chef y sumiller Rubén García Tarrero, tuvo lugar el nombramiento de 'Matancero de Honor 2018'.

Reconocimiento que este año ha sido para Eduardo Álvarez, Santiago González, Carlos Rico y Raúl Bermejo, véase el grupo flamenco Ajolí, la agrupación musical formada hace ya casi una década por aficionados de varios municipios de las provincias de Valladolid y Segovia.

La actividad matancera continúo con la actuación musical del cantante Kurkillo, acompañado de Rubén Soria a la guitarra y Jandry al cajón, un vermut vespertino acompañado de una degustación de jamón con la presencia de un cortador profesional. Como ya lo hicieran las dos ediciones anteriores, el broche de oro lo puso el grupo Ajolí con sus canciones, rumbas y sonidos flamencos y sureños.